Ir al contenido principal

Una vuelta por tres centavos

Siempre he creído, que cuando pasan cosas que te impactan deberías escribirlas al momento, porque si no se pierden los sentimientos, los encuentros. Trataré de retomar esta historia, que me pegó tanto en su momento.

Con la Carta de Jamaica en las manos y dispuesta a ir al teatro, tomo el metro, mi unidad de transporte por excelencia. Como es cotidianidad del caraqueño que usa este medio de transporte, ya no nos sorprende la mendicidad, es muy raro más bien cuando te montas y no haya alguien ya sea vendiendo, o pidiendo. Aunque sea prohibido, en estos días viví la contradicción de que mientras la operadora recordaba que estaba prohibida la mendicidad y la buhonería, un buhonero iba vendiendo sus chicles. Retomo entonces, me monto en el vagón, y está un joven flaquito, que ya reconocía, pero que tenía algún tiempo sin ver, usa una gorrita, y se mueve con mucha dificultad, además de tener los labios pálidos, y no hablar muy bien, pero siempre tiembla; sufre de epilepsia. Uno no sabe cuándo todo esto es verdad o mentira, después que uno lee la Opera de 3 centavos de Brecht, uno queda con la duda de todos los mendigos. Pero este muchacho en realidad daba lastima, por más que yo quisiera volver a Bolívar, no podía, tenía que observarlo.

Este joven se notaba realmente mal, desesperado, lloraba, se le cortaban las palabras, porque tenía que comprar las dos medicinas para su enfermedad, que estaban a punto de terminársele, y para empeorar la cosa, conseguirlas se le había hecho muy difícil, contaba entrecortadamente. Me acuerdo, que alguna vez alguien me dijo que si uno quería sentirse mal que se montara en el metro y ese día así fue. En esto, una joven le insistía al muchacho que se sentara porque en serio parecía que en cualquier momento se fuera a desplomar y él le respondía que no, que él necesitaba el dinero para su medicina que tomaba a las cuatro de la tarde. En un momento ya no pudo más, y tuvo que acceder a sentarse pero sólo con la condición si le ayudaban a contar si tenía los 460Bs que necesitaba. Sentado paso a contar, todo lo que le costó conseguir su medicina, él con todas sus dificultades, tuvo que recorrer toda Caracas, todos los Farmatodo, desde El Valle hasta Caricuao para conseguir; dijo los nombres y mostró las cajas de las medicinas y que se atendía en La Floresta. Y que lo había conseguido en un Farmatodo, donde le habían prometido que se la guardarían hasta el lunes, el día que el la necesitaría para no convulsionar. Fue incluso a la farmacia de genéricos Calox y no tenían.

Sentí mucho rencor, rencor hacia todo, hacia este sistema donde la medicina tiene altos costos, y donde pagan los pobres, los que no tienen posibilidades, que clase de monstruos somos donde diariamente muere gente porque la medicina tiene altos costos. Nos habíamos convertido un negocio, puro valor de cambio éramos, desde la colonización, y como Bolívar me acompañaba en su Carta de Jamaica en este recorrido; y eso era realmente lamentable.

El joven le faltaban poco menos de 200Bs, y lloraba porque no quería seguir pidiendo, porque acababa de empezar, he escuchado que pidiendo se hace mucho dinero. Y todos nosotros, con mucha lastima lo veíamos, porque yo quiero creer que si alguno hubiese tenido la posibilidad de comprarle su medicina seguramente lo hubiera hecho, decía que a él no le gustaba hacer aquello, porque si algo debe de haber de cierto en la gente que pide, es que no tienen dinero, de que alguna necesidad deben tener para hacer aquello, porque no creo que sea muy bueno ir pidiendo de vagón en vagón.


El Valle, 27 de mayo de 2014

Comentarios

Entradas populares de este blog

La Hada Geril Luques

Amiga amada!!! Ojalá te haya abrazado en vida, todo lo que quisiera, así como corrí tantas veces a bailar junto a ti, a verte... A pegarlo... A vivir, como si la vida fuera eso solamente, estar contigo y Mafer y todas bailando sin importar nada más... Amiga mía, abrí el estado de Mafer y me puse a llorar... Era tanta la distancia pero no importa, el amor es incondicional y el tiempo que tuve la fortuna de caminar junto a ti y a ustedes sin importar todo lo que pasó, fue demasiado maravilloso. En ese tiempo solo me dedicaba a esperar nuestros próximos encuentros, por verte hice dedo (chance) a la hora que fuese para donde fuese, por bailar junto a ti por escucharte... Sabes recuerdo ese dia que me mori de la risa, vivíamos en Taganga, estabamos las tres y Maripau y toda la energia era tanto amor, de tanto encuentro que te paraste y dijiste me voy de aqui porque yo no soy lesbiana... Si midieramos en una balanza lo que socialmente es ser mujer tu eres mucho más mujer que yo en todo, en c...

Visitando la Sierra de Perija

Toca escribir ahorita puede que ya haya pasado la emoción pero hay aventuras que toca escribir. Marifer volvio a llegar a la misión del Totuko, mas allá de Machiques, asi como destino, gracias a que consiguió una cola millonaria que la llevo hasta Villa del Rosario y ella se equivoco. Pero fue bonito volver a este lugar y ver a su familia (adoptiva pero su familia), Máximo que grande aww! Amigo que sin el no hubiese sido posible nada, pero después de 5 años Máximo otro total, un tipo que ahora solo quiere dinero pero bien. Raquel mami querida, aww mi mama, que bello verte gracias. Elisa la matrona, la mejor muestra que el empoderamiento femenino es real. Carmen y Elkin, gracias. Cesar grande por invitartela siempre que grande. Y mis niños Alejandro mi alumno de manillas hermoso, elias y Juan los mas bellos, ernesto odioso. La bebe, la niña y cesar, como olvidar a maria, mi amiga hermosa y bellísima gracias. Nestor bello, johan y su hermanita bellos. Fue muy hermoso visitarlos y despu...