Desde que
conocí a Memo lo primero que le escuché fue hablar de los talibanes, del gran
comercio que también había en Santa Elena de Uairén sobre la gasolina, qué
comercio, eso se llama contrabando porque pareciera que lo único barato que
tiene hoy Venezuela es la gasolina. Memo no se cansaba de contarnos cómo los
talibanes eran quienes movían los cobres en el pueblo, y por eso se decía que
ahí todo era tan caro, además era su justificación porque aquí todos tienen
plata, si no tienen comercio, pero todos ahora quieren ser talibanes, los
taxistas han sustituido su trabajo para qué, adivinen, para “talibanear”: Memo
nos decía siempre que podía. Los guardias son los principales cómplices, por
ese negocio gana todo el mundo. Yo que pensaba que solo eso se daba en Colombia, en todas nuestras fronteras lo que se busca es contrabandear gasolina.
Nos dijo además “ya van a ver cómo el fin de semana esto se llena de
brasileros” y cual profeta así fue, ¿pero qué tanto se puede hacer el fin de
semana en un pueblo como Santa Elena de Uairen? Que mi amiga y yo en dos noches
perdidas lo recorrimos toditito. “Lo barato mija lo barato” decía Memo, ellos
vienen a comprar, porque como ya todos sabemos y debemos estar cansados de
escuchar nuestra moneda no vale nada,
25Bs son apenas 1 real, así que cualquier brasilero, sea como sea su sueldo,
puede gastar aquí lo que quiera. Y los comercios de Santa Elena, contentos.
Pero es que
aquí todo es caro mijo. Él tiene un negocio de transcripción, impresión y
copias y por una copia cobra 4Bs. Un atún en Santa Elena te sale en 80Bs, mientras que en Ciudad Bolívar, a doce horas
de ahí, te sale en 40Bs. Aquí se consigue todo mijo, pero caro, se conseguía
arroz a 40Bs, papel toilette, azúcar, de
todo, pero caro.
Así de
increíble es Santa Elena, si la quieren ir a conocer junten sus realitos , porque allá ninguno se opone a los caro, más bien todo lo
contrario, como Memo se suman a ser careros.
Caracas,
1 de mayo de 2014
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