Mi mama me regaña porque vivo en una zona pobre del Pacífico y que por eso me da paludismo. Han sido más de un año que he estado en la afro descendencia del pacifico, yo que soñaba en algún momento de mi vida con ir a África, tuve la fortuna de llegar al pacífico del norte de la América del sur y estar con ellos. Desde el municipio de Nuqui, en una playa llamada Termales, hay un paludismo que necesitamos que se tome en cuenta, que se hagan nuevas investigaciones para ver “eso que es” como es una forma de decir aquí. Porque el paludismo repite y repite, el tratamiento del tal falciparo, que solo son tres días de tratamiento, necesita ser revisado. Pero que va nosotros no importamos.
Pues si nos dio paludismo, aunque viaje por lugares de verdadero paludismo en el Chocó, más de un año, nunca me dio ahí, cuando estaba junto a amor. Si no que en mi destino estaba escrito que me tenía que dar viajando con la mas áspera Jessica, después de haber ido a la amada Gorgona. Empecé a sentir malestar, un día que nos dio por caminar la playa y el sol fue tan fuerte, que desde que llegué me sentí mal, ese día aguante, a la siguiente noche empezaron escalofríos, como buena pacifeña que me he convertido, me hice mi baño de mata-ratón que me ayudo a amasar mi padre adoptivo del momento don Clímaco, la mata ratón para la gente del pacifico es sagrada, lo tomaron durante el covid y dicen que por eso no les dio y se bañan ante cualquier malestar con él. A las personas mayores, por ejemplo, a mi abuela Gualdina la bañaban diariamente con él. Pero a mí no me hizo nada esa noche me sentí bien mal, y me seguí haciendo la loca, porque hay realidades que a uno le cuestan mucho aceptar, que yo tenía paludismo eso no me podía pasar a mí. Hasta que el jueves tras seguir mal y ya sentía como gusanitos caminar por mi cuerpo, decidí hacerme mi prueba. En el pacifico el paludismo, es realidad una cotidianidad no hay alarmas tan graves para esta enfermedad, quien la tiene, le toca siempre estar acostado y tomar su tratamiento al pie de la letra. El tratamiento actualmente ni te preguntan quién eres, te lo dan en cualquier pueblo, un encargado de darlo. Es algo realmente favorable, para combatir esta enfermedad. Viendo que en estos pueblos solo se puede llegar por vía marítima y, por ejemplo, solo de Termales a la cabecera municipal son 50000pesos para el nativo. El caso es que el jueves que decido muy decentemente hacerme la prueba para mi mal destino, la chica no estaba, entonces yo le digo Jessica vámonos al otro caserío más grande más cercano, la verdad la razón principal por la que acepte viajar fue por las playas de Amárales. Caminando de Vigía a Mulatos, casi me da el veri-veri, me sentí muy mal, aquí apareció un ángel que nos llevó hasta Amárales, a donde nosotras esperábamos llegar caminando. Cuando llegamos allá, y nos recibe el presidente del consejo comunitario, Jessica también comienza a sentirse realmente mal. Ese día nos prestaron un lugar para dormir y no quisimos saber nada, solo nos acostamos a dormir. Al día siguiente Jessica se siente peor que mal, y yo digo toca decirle a esta gente que nos había ayudado a regañadientes, y que nos veían un poco mal por “Jipis” el caso es que yo acepto decirle a don Rómulo que nos informa que esperemos a los chicos de misión medica que ya vienen a hacernos la prueba. Ese día logramos irnos a caminar la playa amada de Amarales que es sumamente hermosa. Al menos lo logre, eso me dio vida, por su lado mi amiga me espero acostada. Cuando volvemos y nos hacen la prueba efectivamente, rápidamente la prueba de paludismo es como la de embarazo, y al mostrar de una sus dos rayitas dijeron que teníamos el falciparo. Desmayada no lo podía creer. Ahí viví la noche más tenebrosa de toda mi vida y llena de dolor, después de comenzar a tomar ese tratamiento. Cante toda la noche hare Krisna y bueno en la mañana si me sentí mejor, pero de igual forma pase tres días en cama, sin poder hacer nada, casi ni barrer mi casa que eso para mí es imperdonable. Gracias a dios y a nuestro amado papa Clímaco que nos cuidaba, nos cocinaba, a los chicos que nos llevaron en dos días sueros. A la fuerza creadora, Sri Krisna porque después del primer día pude mejorar. Mi amiga lloro y lloro recién se le pasaba el ultimo día. Pa que uno se siente realmente mal con eso del paludismo, no tiene fuerza de nada. Puede uno llegar a sentir que las neuronas se le van comiendo los gusanos. Imagínense lo verraca, que es cierta gente como mi papa Clímaco, que le ha dado e igual así se va a trabajar. En ese tiempo si perdí la batalla, yo no tenía ganas de hacer nada, solo estar acostada y dormir y dormir. Quería dejar relatada mi historia, de este momento inolvidable, que es lo que hace que ya pueda decir soy tan del pacifico como cualquiera. He vivido la fatal historia del paludismo, necesitamos médicos tropicales en el pacifico, que investiguen sobre el tratamiento del paludismo. Gracias.
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