Hace días me caí, y mis rodillas se rasparon fuertemente. Sentí
un dolor muy intenso, que hizo que me olvidara de todo en ese momento y solo me
centrara en el dolor. Los dolores físicos duelen y dejan marcas, que quizás solo
recuerdas, en mi caso cuando ves tu rodilla. No son como otros dolores que
vienen a tu cabeza provocados por ti, o por una canción inesperada, o por un
lugar que te lo recuerda.
Pero ven es así, por eso no se olvida del todo, es como mi
marca en las rodillas, cada vez que las veo me acuerdo y algo se produce ante mí,
al ver mis rodillas con marcas. Vuelvo al momento. Así es la vida, cuando tu
mente anda pululando, divagando, vuelve a marcas que no puedes borrar y que quizás
duelen un poquito. Está bien, mis rodillas ya no duelen, pero ese momento lo
puedo recordar y hacer que duelan. ¿Entonces no se olvidan? las grandes marcas
no se olvidan, y a lo mejor no solo las grandes sino que las pequeñas tampoco. Cosas
que dejan huellas.
Mi caída, me dejo saber que de verdad hay cosas inesperadas
que suceden y que tú no puedes cambiar; bueno quizás puedo prestar más atención
a mi alrededor para que no pasen ciertas cosas. También aprendí que no solo
duele el corazón, que todo mi cuerpo siente mucho; bueno ok eso ya lo sabía,
pero es lindo ver como tu cuerpo te habla y es importante. Que tu mente puede
ocuparse totalmente en cosas. Y muy trillado si, que siempre te levantas y
sigues. ¡Cáete y veras!
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