Este escrito se dio en mi visita a Punta Gallinas de la que aún no he tenido ninguna foto. Lo comencé a escribir en la Boquita y todavía en las Dunas de Taroa lo escribía. Después de mi encuentro y convivencia con la familia (kasta) Wayuu, Epieyuu…
La Guajira es Wayuu,
Los Wayuu son de la Guajira,
de ahí tuvieron que salir
de la sal y de la arena
y de esa brisa de libertad.
Los Wayuu, es un pueblo tan grande, que seguramente se supo entender con el imperio español y por eso aun reina en sus tierras.
Porque la Guajira es Wayuu y los Wayuu son Guajira.
Wayuu es una casta celestial,
Wayuu es el poder de aprender a vivir de la sal antes que el agua.
Aunque no lo escriba al principio, Wayuu son los chivos de más de tres colores, tan hermosos.
Wayuu es la inmensidad de una planicie que forma parte del cielo, porque ahí te sientes en el cielo y es por eso, es formar parte del cielo.
Wayuu, es una sobrevivencias tan áspera, que quizás cada cactus es el alma de un Wayuu.
Guajira sagrada de cabos pequeños, y sigues caminando y aparece una sierra y volteas de nuevo, la inmensidad de sal y arena que da tanta paz.
Wayuu es arte, es tejido de mamitas hermosas deseosas de transmitir este conocimiento.
Wayuu es humanidad de hombres que vienen de la sal.
Gracias Wayuu. Infinitas gracias familia Epieyuu.
Para mi tambien Wayuu es comerciante, quizás por eso tienen las mochilas más ásperas de América.
Wayuu de lo más importante, es una nación llamada Guajira, que transpaso aquella frontera de países.
La Guajira es Wayuu simplemente Wayuu,
la resistencia de un pueblo nación que tiene seguramente más de 500 años de existencia, por eso mis reverencias y infinitas gracias al pueblo Wayuu.
El conocimiento y conexión ancestral y espiritual de las Wayuu es tan grande que aún conservan sus castas, que suena a un imperio y para mi son eso un imperio.
Wayuu es un pueblo que se ha sabido ganar el respeto de los arigunas.
Casi se me olvidaba lo más alucinante y bendito de esta tierra son esas aves de sueños, de libertad llamados flamencos rojos, rosados con más de dos tonalidades que casi no crees su existencia real, de tanta belleza.
Más importante Wayuu, es la resistencia de una lengua (wayuunaiki) totalmente viva y hablada por más de 3000 personas siempre. Viva el wayuunaiki, como símbolo de resistencia, de existencia.
Wayuu son los atardeceres y amaneceres con tanto poder y color indescriptible y los astros traspasan poder a los wayuu.
Wayuu es saber lo sagrado y el intercambio que es la comida.
Wayuu son millones de años de desiertos.
En la Guajira me enamore de los desiertos y del poder energético que transmite la plenitud.
Wayuu es rancheria como hogar, aunque muchos ya construyan casas arigunas.
Wayuu es haber aprendido a vivir con los arigunas.
Ah y se me olvidaba igual de importante la Guajira son fotos interminables de plástico de un pueblo que decoró su desierto con cactus de plastico como arboles de navidad permanentes, un pueblo que simplemente incluyó en su cotidianidad aquel mal invento de la humanidad.
Wayuu es conexión total con el sol, por su calor y su brisa permanente.
Wayuu es Kribe.
Wayuu es la tranquilidad de un mar caribe que solo puede tener la punta del continente sudamericano.
Como olvidar lo más bello, aquello aguiluchos que me recuerdan a los andes y que permanecen inmóviles así te les acerques. Estas aves sagradas también habitan este territorio sagrado.
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