Llegué a Sonson y resulta que a los días comenzaba el festival de teatro de Caña Brava en su edición XXII , como prueba de que siempre estamos donde tenemos que estar. En homenaje a una dramaturga de aquí llamada Lucía Javier. Esto ha sido de lo más especial, llegar al Teatro Itare durante estos dos días de festival ha sido increíble , jóvenes muy lindos, súper conversadores y me compran y además la magia: volver a ver teatro, ver cómo se apagan las luces y como comienza la magia. Y en las dos obras que han presentado y que gracias a la vida han tenido gran público ver que el teatro: sigue teniendo mucho que decir, y que está para ver a la sociedad. Ayer: una denuncia a como el hombre por separarse de la naturaleza, la va destruyendo, presentado por un teatro de San Juan de Uraba , costa. Y hoy: wao ! Mis respetos a Laura y a la dramaturgia mexicana Tañía Nuñez por su monólogo Cuando sea grande, corto y demostrando que los padres siempre quieren que sus hijos sean algo, como ...
En la búsqueda de saber prosar...