Hoy me desperté y aun la luna estaba frente a mi, cuidándome como siempre... El alba se iba asomando, trate de volver a dormir, recordé que me habían invitado a extraer ostras, que emoción, mejor estar un poco activa, pero por los mosquitos, no quise arriesgarme a salir. Poquito después ya no aguantaba las ganas de hacer pipí, debía levantarme, además cambiarme porque me había visitado la luna. Así que cuando voy a realizar estas tareas, me encuentro con papa sol, era la primera vez que lo veía salir en el viaje, Morfeo siempre gana ante todos. Desee tener una buena cámara, que bello salio gordo ese día, super alucinante, con tantas fuerzas y yo anonadada, desee fotografiarlo, pero me quede viéndolo, absorbiendo toda su energía para otro día de rumbo, su belleza es indescriptible, su amarillo y brillo son únicos en el, y ese día era tan grande...
Después solo habían como dos personas por ahí, pero observando volví a desear ser fotógrafa para retratar como la abuela sale a buscar café, y cuando va de regreso vencida, la llama un familiar, aquí todos son familia, para darle su mejor medicina de la mañana, la verdad la envidie... luego ver como su nieta, ya con un hijo le cae a gritos al niño, que solo sabe ser niño y conseguirlo todo, mientras ella tiene que cargar la lavadora que le prestan a dos cuadras para bendecir lavando la llegada del agua que tardo tanto en llegar. Y esa seria la mayor fotografía, como se busca el agua, de un tubo, todos hacen su colita y van cargando con todas sus fuerzas o bueno otras ingeniosas (fotografía) va con su carreta y en ella sus tobos, al parecer llego a la una de la mañana todos pasaron la velada llenando, con razón tan pocos afuera. Así comienza una mañana activa que aunque todos no van a la escuela o liceo (educación moralmente establecida, aunque es fuerte ver como no les interesa ni siquiera aprender a leer, escribiré de esto mas abajo) tienen quehaceres que lograr como el desayuno, arreglar el pescado, la tarea que se hace mínimo dos veces al día, porque el Caribe no morirá de hambre, porque el mar es un milagro con comida.
Fotografías: La mujer que tiene que tomar el bote para ir a su trabajo al otro lado, ahí va ella, debe ser medio burocrático su trabajo porque va vestida así. Aquí todo es una fotografía, ni hablarte de la Mar, o quizás por eso, porque ella siempre esta en el fondo y es la bendición en cada amanecer.
En el Caribe encontré muchos jóvenes y niños que no saben la magia de la lectura, siempre que me veían escribiendo o leyendo se acercaban, hasta que una preciosa pregunto: "¿Por que haces tanta tarea?" Ahí pensé, estos niños no saben que uno no solo hace tarea mientras escribe, sino que se sueña a través de las letras, además se conoce, se abren muchos mundos.
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