Entonces la luna comienza a pegar,
a mostrar como influye en todo,
comienzo a sentir ganas de llorar que vienen de la nada,
pero la nada es algo inevitablemente.
En la nada la b煤squeda sigue siendo constante.
Comienza a afectarme todo, el ruido de adentro,
el que cambien las cosas, siempre sera algo que me afecte.
Comienzo a leerla y es como si las grandes uniones,
aun en la felicidad provocaran grandes revuelcos,
como que entendieras que el tenerte a ti y tener a otro
podr铆a ser lo mismo.
Decir NO o conversar con el otro,
desde ti, desde lo que eres, desde lo que viene en la inmediatez,
es vital para mostrarnos.
Pero el mostrarnos se dice tan f谩cil,
y mostrarnos es de verdad, una tarea de todos los d铆as, de cada segundo.
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