A ti Eduardo, aunque no sepa mucho de ti. A ti. Gracias.
Y de repente él se va quizás a un lugar mejor. Lejos se va, dejándonos
sus nadies, su mundo al revés, sus pequeñas historias fantásticas que dejan
soñar y decir wow! Decir tanto en pequeñas cosas, hablar para todos eso es
admirable. Dejándonos su historia de América, de nosotros. Yo debería hacer
otras cosas, pero hace una semana llegando de los nadies, fue que leí esos “Los
Nadies” y bueno quisiera recordarlo, y dar fe a sus palabras aunque eso quizás no
valga la pena, no creo que exista alguien en el mundo que no le llegue “Los
nadies” que no los haya visto, que no les quede en la cabeza. Hace una semana
una nadien, (escribo intencional esto) iba camino a su casa cansada, sin bus, por
un camino sin concurrencia, caminando mínimo una hora para llegar a su hogar
con bolsas de mercado, una nadien, que existe en el siglo XXI, que está ahí y
que nos sorprende.
Ser un nadies, quizás es una cuestión de suerte, están lejos
de todo, disfrutar de tu cotidianidad, recordar tus dulces de niñez y comértelo
como si estuvieras comiendo la felicidad. Con una sonrisa los nadies, con un
plato de comida para el otro los nadies, sin mucho que cuidar si no un viejo colchón
donde pueden soñar más allá de sus vidas. Los nadies teniendo fe, a veces con
pena ante alguien que va a la universidad, sin saber que se están salvando de
tantos líos, sin saber de nuestra admiración por ellos. Los nadies que el conoció
tan bien, porque después que estas con los nadies y lees ese texto sabes que está
escrito por alguien un tanto nadies. ¿Jodidos? Porque a todos tiene que darnos
rabia a veces su ingenuidad. Los nadies y sus contradicciones, soñando con
cosas que aparecen en la tv, en vez de quemarla. Sentados en la tarde frente a
esa pantalla. Los nadies queriendo ser nadies. Los nadies realmente jodidos por
los gobiernos. Los nadies jodidos por el estado, bueno algunos corren con la suerte
de no ser ni visto por él. Los nadies tan lejos de la academia y que son la
academia. Los nadies que te dicen cosas que tú no conocías. Los nadies con
tantos nudos en las gargantas por ellos, que sería infinito y que quedan con
ganas de verlos siempre. Los nadies desamparados y que todos olvidan, que a
todos importan poco, que tantos ven con asco y dolor. Los nadies trabajando
todo el día, bajo el sol, con la tierra, con el agua, que saben el significado
del alimento; que trabajan y trabajan pero no es de ellos su trabajo. Los nadies
que agradecen sin tener que agradecer. Los nadies que a veces se olvidan de
tantas cosas.
Comentarios
Publicar un comentario