A ti Eduardo, aunque no sepa mucho de ti. A ti. Gracias. Y de repente él se va quizás a un lugar mejor. Lejos se va, dejándonos sus nadies, su mundo al revés, sus pequeñas historias fantásticas que dejan soñar y decir wow! Decir tanto en pequeñas cosas, hablar para todos eso es admirable. Dejándonos su historia de América, de nosotros. Yo debería hacer otras cosas, pero hace una semana llegando de los nadies, fue que leí esos “Los Nadies” y bueno quisiera recordarlo, y dar fe a sus palabras aunque eso quizás no valga la pena, no creo que exista alguien en el mundo que no le llegue “Los nadies” que no los haya visto, que no les quede en la cabeza. Hace una semana una nadien, (escribo intencional esto) iba camino a su casa cansada, sin bus, por un camino sin concurrencia, caminando mínimo una hora para llegar a su hogar con bolsas de mercado, una nadien, que existe en el siglo XXI, que está ahí y que nos sorprende. Ser un nadies, quizás es una cuestión de suerte, están lejos de ...
En la búsqueda de saber prosar...